Un singular científico, Antonio de la Böe, conocido por el sobrenombre latino de Sylvius, nacido en 1614, ilustre médico y farmacólogo, profesor de la universidad de Leyden y perfecto conocedor de las técnicas de destilación, sin ánimo de lucro, se propuso obtener un aguardiente de grano que fuera menos fuerte y satisfaciera el gusto de los consumidores. Este aguardiente debía tener menos graduación alcohólica que los habituales, quedando alrededor de los 40º para que pudiera beberse puro, pues los primitivos aqua viae se tomaban diluidos con agua.

La destilación de la Ginebra PEDRO GIRÓ tiene su remoto origen en una receta del año 1860 y ha ido evolucionando y perfeccionándose a través de generaciones. Actualmente su proceso es único. Los ingredientes, plantas aromáticas, son seleccionados cuidadosamente y macerados, pasando a los alambiques, donde siguen un proceso lento de destilación a temperaturas cambiantes.

El resultado es una ginebra seca, de aroma intenso y paladar suave muy agradable.

La Ginebra PEDRO GIRÓ es inconfundible.